Posteado por: reding | 3 junio 2009

Discurso de Jon Valera en el homenaje a Teodoro Reding

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Pueblo de Málaga, autoridades e invitados, amigos todos.

Como Presidente de la Asociación H. C. Teodoro Reding de Málaga, debo expresar el grandísimo honor que significa para nosotros el estar hoy aquí con todos ustedes para homenajear a una de las figuras más importantes de la historia de Málaga y uno de los grandes héroes de nuestro país, a pesar de su patente olvido.

Teodoro Reding, suizo de nacimiento, siempre añoró su país, pero lo dejó todo para dedicar su vida por entero a España; y moriría por este pueblo un 23 de Abril de hace precisamente 200 años.

Con sólo 14 años, en 1769, inició su carrera militar en España al servicio de Carlos III, distinguiéndose en campañas como las de Menorca, los Pirineos o Portugal.

Iniciada la Guerra de la Independencia, como General en Jefe de las tropas del reino de Granada y luego como Jefe de la 1ª División del Ejército de Andalucía, demostraría a sus hombres que era posible derribar la mítica invencibilidad napoléonica, convirtiéndose en verdadero artífice de la primera victoria sobre las tropas de Napoleón en toda Europa, un 19 de Julio de 1808 en la localidad jienense de Bailén.

Aún así, sería Castaños quién entraría triunfalmente en Madrid; mientras tanto, Reding lo hacía en su querida Málaga, de donde era Corregidor Político y Gobernador Militar.

Además de gran militar, destacó siempre por su compromiso por el bienestar del pueblo.

Por un lado, se ganaría el especial reconocimiento y cariño por parte de Málaga, que lo vio actuar ejemplarmente, aún arriesgando su propia vida, para paliar las epidemias de fiebre amarilla que se desataron en 1803 y 1804, visitando casa por casa y procurando el mejor trato para los enfermos.

Como Gobernador, trabajador y eficaz, prudente, y enérgico cuando era preciso, desempañaría una gran labor en todos los aspectos, ejecutando grandes reformas en materia sanitaria, social, política, económica, urbanística y hasta ornamental.

Entre otras acciones, promovió la reorganización del Ayuntamiento, persiguió y eliminó el contrabando y los robos en la provincia, ya se preocupó del desarenado del Guadalmedina considerando este rio un verdadero peligro para la ciudad por sus desbordamientos, y estableció un Hospicio donde muchos jóvenes recibieron alimentación, educación y el apredizaje de un oficio. Y en materia sanitaria, sus disposiciones fueron tan acertadas que ya no se volvió a producir más la fiebre amarilla.

Con él no faltó la asistencia a nadie, fuera un huérfano, un presidiario enfermo, o mismamente un prisionero francés, a los que no negaría paliar su sed tras la batalla.

Fueron tantos los trabajos por Málaga que, a los pocos meses de aceptar su cargo la ciudad de sintió orgullosa de ternerle por Gobernador y se llegaron a escribir poemas en agradecimiento, mucho antes de la batalla de Bailén.

Aunque prometió volver a Málaga, el deber militar lo llevaría junto a su División Andaluza a Cataluña con fin de reforzar el Ejército del General Vives, donde luego sería nombrado Capitán General.

Tras diversas acciones, Valls sería su última batalla en Febrero de 1809. Recibiría varias heridas de sable en la cabeza y los hombros.

Sin embargo, no moriría de ellas, sino un mes después intentando ayudar humanitariamente, con la misma implicación con que lo hiciera en Málaga en 1803, a los enfermos por la propagación del tifus en Tarragona.

Esta vez no tendría tanta suerte; el héroe de Bailén caería tras contraer la infección.

Sus restos reposan actualmente en un mausoleo, la primera sepultura del Cementerio municipal de Tarragona.

Hoy, en el marco del Bicentenario de la Guerra de la Independencia, le recordamos, haciendo extensivo este tributo a los hombres y mujeres que como él sacrificaron sus vidas por nuestros derechos y libertades, sin recibir absolutamente nada a cambio, a muchos kilómetros de su tierra y sus familias.

Para perpetuar este agradecimiento, la Asociación ha sufragado una placa conmemorativa en honor a Teodoro Reding y en agradecimiento a todo lo que hizo por Málaga, señalizando un punto histórico importante, el lugar donde en 1808 se encontraban las Casas Consistoriales.

Esperamos que sea el primer paso hacia una estatua que no sólo honre su figura sino también el sacrifico de los miles de malagueños que contribuyeron con su acción a la victoria en la batalla de Bailén.

Y es que por uno u otro hecho, Málaga siempre ha sido la Primera en el peligro de la libertad.

Muchas gracias.

 

Jon Valera Muñoz de Toro. 2009.

 

Telf.: 687 592 735

Contacto: reding3@hotmail.com

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Responses

  1. HOLA JON.
    GRACIAS POR NO OLVIDAR AL GRAN GENERAl
    REDING Y NO PERMITIR QUE SU RECUERDO MUERA, GRAN DISCURSO ME HUBIERA GUSTADO
    ESTAR PRESENTE FELICIDADES GRAN TRABAJO
    MUCHOS SALUDOS


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